Musicaladas
Desde principios de 2022 llevo trabajando en un proyecto muy grande, mi primer libro. El proyecto comenzó siendo secreto, pero poco a poco fui publicando pistas en mi cuenta de Instagram. Este proyecto es el más grande al que me he enfrentado nunca y el que más ilusión me hace. Musicaladas es el sueño de un chaval que no puede desahogarse en público y en voz alta frente a todas las cosas que siente con respecto al sector musical y a la música. Dividido en varias partes, soy capaz de hablar sobre mi vida, sentimientos que intervienen en un proceso creativo e incluso criticar la situación cultural actual. Pero para que entendáis el proceso por el cual el libro se fue descubriendo poco a poco, os lo voy a ir explicando a continuación. Además en mi perfil de Instagram podéis ver también el recorrido del libro en la historia destacada.
Las primeras pistas
Como comenté antes, el libro comenzó siendo un proyecto secreto. A través de las historias de Instagram iba subiendo las actualizaciones del proyecto cuidando meticulosamente que nada diera pie a pensar que estaba escribiendo un libro. Cuando tenía el libro prácticamente terminado subí la primera pista, que aunque no era la más estética de todas daba a entender el nombre del proyecto en un juego de letras desordenadas. A la primera persona que adivinó la primera pista le mandé la segunda pista, pero como sabía que a ese ritmo no me daba tiempo a terminar el libro, la compliqué para que no la pudiera acertar, y meses después la publiqué en el perfil. Consistía en el código ISBN del libro pasado a letras.
El progreso del libro
Tras subir las primeras pistas y ver que mis seguidores en Redes Sociales tenían ganas de ver el proyecto secreto desvelado cuanto antes, me propuse acabar el libro lo antes posible. Con estas prisas me dí cuenta de que no estaba haciendo el libro que me gustaría, así que decidí bajar el ritmo y hacer mí libro como yo quería. Una vez terminada la escritura y la maquetación del libro se lo pasé a personas de confianza para que le echaran un vistazo. Cuando ya tuve la seguridad de tener un buen libro, comencé a gestionar otras cosas.
La portada
Cuando pensé en la portada del libro tuve una cosa clara, Miguel Angulo tenía que participar en ella. Miguel es una de las mejores personas que conozco a día de hoy. He pasado gran parte de mi vida con él y desde pequeño le recuerdo siempre cerca de mí. Esto es así hasta el punto que en mi casa tengo un retrato mío de pequeño hecho por Miguel. Cuando le envié el libro para que lo revisara, fue de las personas que más me ayudó a corregir todo tipo de cosas. Posteriormente le propuse hacer la ilustración de la portada, dijo que sí de cabeza. Recuerdo que cuando me hizo los primeros bocetos rápidos a lápiz, no sabía que estaba haciendo, pero sabía que iba a ser una obra de arte, y así fue.
Una vez con la ilustración hecha, necesitaba que alguien de confianza me ayudara a mezclar todo en una portada. Luis Lorenzo Lima fue quien me ayudó con este encargo. Luis ha sido compañero mío en distintas bandas, y siempre que he visto diseños suyos me he quedado boquiabierto. No me defraudó, cuando ví todo perfectamente intefgrado en la portada, se me saltaron las lágrimas de los ojos.
Últimas pistas
Una vez estaba todo hecho, comencé a gestionar la manera de que el libro llegara al máximo público posible. Tenía claro que había que hacer llegar el libro a público que no me conociera. Pero antes de publicar el libro, tenía primero que informar a mis seguidores, pero no lo iba a hacer de la manera tradicional, lo iba a hacer a través de mis clásicas pistas. En este caso contacté con las personas que habían leído el libro antes de que saliera para que me enviaran mensajes sobre el libro, pero sin hablar de libros. A partir de ahí comencé una promoción más tradicional.